Ministerios enfrentados por intereses contrapuestos.

A finales del año pasado se hacía público el anteproyecto de ley de protección animal y derechos de los animales, elaborado por el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030. Para entender la importancia que tiene esta futura ley, es necesario poner sobre la mesa varios conceptos:

1.- Es una ley de ámbito administrativo

2.- Pretende ser una ley marco a nivel nacional para regular los derechos y obligaciones de los responsables que tienen animales a su cargo, las prohibiciones respecto a cómo debemos tratarlos, qué actividades con animales se pueden llevar a cabo y cuáles no, el régimen de infracciones y sanciones aplicable…

Por si no lo sabías… actualmente en nuestro país NO EXISTE una ley de protección animal de ámbito estatal, sino que cada Comunidad Autónoma tiene la suya, y ello lleva provocando todos estos años que exista una disparidad normativa entre cada comunidad, que lo que está prohibido en un lugar puede no estarlo en otro, y que cada lugar aplique su propia normativa. Eso genera, entre otras cosas, que en determinadas comunidades autónomas no se hayan prohibido todavía según que actividades, que a ojos de ciudadanos que viven en otro lugar pueden representar malas prácticas contra determinados animales o actividades que deberían estar prohibidas, pero en esas regiones son prácticas culturales arraigadas. Un ejemplo: el tiro al pichón es una actividad que consiste en liberar aves criadas en cautividad para ser posteriormente disparadas al vuelo. Esto, para algunos es una actividad considerad como un deporte. Pero la realidad, es que es algo que debería haber sido abolido en nuestro país hace mucho tiempo, igual que otras tantas cosas. Pues bien, la futura ley de protección animal estatal, incluiría esta prohibición.

Y, pensarás, ¡pues qué buena noticia esta futura ley! Pues para quienes nos importan los animales y luchamos por ampliar cada día un poco más su ámbito de protección, SÍ. Pero para quienes se empeñan en que en nuestro país sigan inmutables ciertas prácticas, actividades y tradiciones contrarias completamente con el bienestar de los animales, NO.

Debes saber, que si bien ese anteproyecto se hizo público hace ya varios meses, actualmente esta medida se encuentra paralizada en el Consejo de Ministros, porque el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación tiene ciertos «peros» con determinados aspectos de esa futura ley. Cuando se habla de que en nuestro país hay determinados sectores que ejercen presiones y que tienen mucho, mucho poder, no es ninguna broma, ni tampoco es una afirmación que obedezca a teorías de la conspiración. El sector cinegético tiene mucho peso en España. La caza es una actividad que se practica, y mucho, sobre todo en determinados lugares de nuestro país a los que acompaña una larga tradición cinegética. Y, además, se lleva a cabo en regiones donde el PSOE gobierna y tiene estabilidad política.

«Un dilema es un político tratando de salvar sus dos caras a la vez”

John A. Lincoln

Imagino que estarás pensando, ¿pero qué problema tienen los cazadores con esa ley? Pues a priori, no deberían tener ninguno, porque en ningún caso esa futura ley prohibiría la caza, sino que se limita a dotar de la misma protección a todos los perros que vivan en nuestro país. Pero podría parecer que a los cazadores que practican esta actividad sirviéndose de perros, les incomoda ver que de aprobarse, van a tener que empezar a hacer las cosas bien.

Resulta un sinsentido que los mismos que siempre hacen manifestaciones alegando que cuidan a sus perros y los mantienen en buenas condiciones (incluso he llegado a leer en ocasiones a cazadores que afirman que sus perros son parte de su familia), a la vez pretendan evadir el cumplimiento de una ley que lo que pretende es dotar de protección legal a los animales. Entre las futuras medidas que, de aprobarse la ley de protección de los animales, deberían aplicar los cazadores a los perros que utilizan, se encuentran:

  • Prohibición de que los particulares puedan criar y vender animales. Se pretende restringir esta actividad exclusivamente a criaderos profesionales que ejerzan la actividad con garantías.
  • Crear un registro administrativo a nivel estatal que controle la tenencia de animales por parte de profesionales. Ello tiene como objetivo tener controlados los animales y los profesionales que trabajan con ellos.
  • Se impone la limitación de tenencia de animales a 5. Por tanto, quien tenga más de 5 perros debería tener la autorización administrativa de núcleo zoológico y someterse a su regulación.
  • Se regulan obligaciones respecto a la tenencia de animales y las condiciones higiénico-sanitarias en las que deben ser mantenidos.

Pues bien, ante estas medidas, que cualquier persona entendería que son de sentido común para poder lograr una protección real y efectiva de los perros en nuestro país, el Ministerio de Agricultura, aparte de paralizar el avance en la tramitación de la ley, publicó hace unos días lo que para mí es «EL GRAN MANUAL PARA PROMOCIONAR Y EMBELLECER LA CAZA.» El documento publicado, en realidad se llama «Estrategia Nacional de Gestión Cinegética», y lo podéis consultar en el siguiente enlace: https://www.mapa.gob.es/es/ganaderia/participacion-publica/consulta_estrategia_caza.aspx

Este documento pretende ser un marco orientativo que regule la coordinación de la gestión cinegética en nuestro país y que contiene propuestas, medidas y acciones a desarrollar en un futuro, respecto a la actividad de la caza en nuestro país. Un documento de 59 páginas, donde se incluyen medidas como:

  1. «Promocionar la caza como bien de interés cultural a preservar, como conservadora de razas de perros autóctonas, modalidades de caza como la montería, la cetrería, el tiro con arco, medios de caza como las rehalas (…)»
  2. «Mostrar imágenes captadas de especies cinegéticas y no cinegéticas en su medio natural, de los perros y del entorno donde se realiza la actividad».
  3. «Mostrar las imágenes que muestran los aspectos profesionales y culturales de la actividad: cuadrillas, resacadores, guías, guardas, ayudantes de campo, muleros, rehaleros, etc.»
  4. «Mostrar respeto respecto a la pieza abatida en las imágenes y vídeos»
  5. «Mostrar a través de redes sociales los valores humanos en relación a la convivencia y el compañerismo, que fomenta la actividad cinegética.»

Y, lo más importante respecto al asunto que nos ocupa: el documento incorpora como afirmación que «los perros de caza son distintos de los animales domésticos», que debe reconocerse la «singularidad» de los perros de caza y las rehalas en nuestro país, y que por tanto, se incluye como futura medida, la adopción de normativa específica que atienda a esa distinción entre unos y otros.

El Ministerio de Agricultura, anteponiendo unos intereses partidistas y los de un colectivo determinado como es el sector de la caza, pretende dejar fuera de la protección de la futura ley de protección animal a los perros que se utilizan para cazar, avanzando la intención de crear una normativa específica para ellos, sirviéndose de afirmaciones sin ningún tipo de rigor ni sustento científico, como es decir que un perro utilizado para cazar es distinto de un perro que convive en un hogar. Parece olvidar el Ministerio de Agricultura que un animal que pertenece a la misma especie, como es la «canis». Parece hasta ridículo tener que afirmar que «un perro es un perro», con independencia del uso o la finalidad para la que el ser humano haya decidido utilizarlo.

Da igual si es un perro utilizado para cazar, o un perro utilizado para vigilar una propiedad privada, o un perro utilizado para buscar artefactos explosivos, o un perro de familia que pasa sus horas tumbado en un sofá… los perros deben tener todos el mismo nivel de protección y realizar distinciones en función del uso para el que se los destina supone pretender burlar la ley y favorecer, de forma torticera, los intereses de un colectivo particular, que lo único que parece que buscan es seguir manteniendo a toda costa los beneficios de los que gozan en nuestro país como actividad.

El borrador de la referida Estrategia Nacional se ha publicado y sometido a consulta pública por un plazo de 20 días hábiles, a fin de que los ciudadanos puedan hacer observaciones o formular alegaciones. Dicho plazo termina el próximo 02-02-2022, y yo, ya he enviado mi correo electrónico para expresar mi disconformidad.

Aquí dejo publicado el modelo, por si puede servir de ayuda para personas que no estén tan familiarizadas con este tipo de comunicaciones:

Modelo de alegaciones contra la Estrategia Nacional de Gestión Cinegética:

A/A Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, y del Excmo. Luis Planas Puchades,

A 10 de enero de 2022:

Yo, D/Dña …………….., con número de DNI ………………., residente en la localidad de ……….. y con Código Postal …………, le dirijo la presente comunicación con la finalidad de expresar mi descontento, disconformidad y oposición con que en esta Estrategia se esté planteando diferenciar normativamente a los perros utilizados para cazar con el resto de perros que conviven en los hogares españoles.

Recientemente se ha publicado el borrador para Audiencia Pública de la Estrategia Nacional de Gestión Cinegética, y estando abierto el periodo de alegaciones para que se puedan formular observaciones al mismo, ejerzo mi derecho como ciudadano/a de participar en esta consulta pública al amparo de lo dispuesto en el artículo 133 de la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas y en la Ley 27/2006, de 18 de julio, por la que se regulan los derechos de acceso a la información, de participación pública y de acceso a la justicia en materia de medio ambiente, y manifiesto de forma explícita mi OPOSICIÓN a:

1.- La acción contemplada en la medida 2.3.3, que establece: “Simplificar los requisitos normativos de perros de caza y rehalas (…)”.

2.- La acción 2.4.4.1 contemplada en la medida 2.4.4, que establece: “Reconocer la singularidad de los perros de caza y las rehalas”, manifestándome en total desacuerdo con el conjunto de la misma,

Y, todo ello, en base a los MOTIVOS siguientes:

1.- Recientemente entró en vigor en nuestro país la modificación del Código Civil que establece que los animales son seres vivos dotados de sensibilidad, y entre las modificaciones que se incluyeron, se reconoce que el bienestar de animales como los perros y los gatos debe ser tenido en cuenta en las crisis de familia, por lo que con ello se reconoce en nuestro país la importancia que tienen los perros hoy en día en nuestra sociedad, y los vínculos afectivos que se crean respecto a ellos. Por tanto, a fin de ser coherentes con la reciente reforma que se ha producido, es incompatible con ella pretender diferenciar a los perros en función del uso que el ser humano decide darles.

2.- Si bien en nuestro país existe normativa que contempla la utilización de perros para la caza, ello no significa que los perros que se utilizan para esta actividad tengan ninguna diferencia biológica respecto a los perros que conviven en los hogares españoles. No está demostrado ni existe base científica, puesto que ambos pertenecen a la misma especie: la especie canina, y ambos son animales domésticos. Sus necesidades son las mismas, su capacidad de sentir, de sufrir y de soportar el dolor, también lo es. Por tanto, pretender en un futuro crear una norma que establezca tratos diferenciados a una misma especie de animal no tiene ninguna justificación científica, ni es comprensible.

3.- Crear normativa específica que pretenda dotar a los perros utilizados para cazar de una protección distinta a los perros que conviven en hogares es peligroso y contraproducente, en tanto en cuanto sí está demostrado los elevados índices de abandono y maltrato que existen respecto a este tipo de perros. Es una realidad que muchos de ellos viven en condiciones contrarias al bienestar animal, carecen de identificación, son mantenidos en malas condiciones higiénico-sanitarias, y terminan siendo víctimas del abandono cuando finaliza la temporada de caza. Por tanto, ello iría en contra de la obligación que tienen los poderes públicos de actuar frente al maltrato animal y llevar a cabo políticas públicas para combatirlo.

4.- Si quienes tienen perros para cazar sienten estima por ellos y les importa su bienestar, no debería existir motivo alguno para que deseen que sus animales estén menos protegidos que los demás, salvo pensar que se debe a motivos económicos y a una voluntad de querer evadir el cumplimiento de la normativa de protección animal, que en ningún caso debería ser un problema para quienes quieren y cuidan a sus perros.

Por ello, mediante la presente comunicación MANIFIESTO mi oposición a que se esté planteando que los perros utilizados para cazar dejen de tener la misma consideración que los perros que conviven en hogares, a que se afirme en esta Estrategia algo que es rotundamente falso y contrario a cualquier evidencia científica, como que los perros utilizados para cazar y los perros domésticos son animales distintos, y SOLICITO que no se apruebe ninguna normativa que pretenda diferenciarles de los animales domésticos, ni simplificar los requisitos para su tenencia, ni diferenciar su nivel de protección respecto a los demás perros.

Al objeto de ejercer mi derecho de participación, solicito que se me envíe respuesta al presente correo electrónico confirmando la recepción del mismo y, si se le asignara algún número de identificación de participación, que el mismo me sea facilitado por esta misma vía.

Cordiales saludos,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *