Tras lo que hay Detrás es un proyecto de divulgación y concienciación sobre la protección animal, que tiene como objetivo difundir el respeto y la empatía hacia todos los animales.

Desde esa perspectiva respetuosa y empática pretende hacer llegar un mensaje de cambio a quienes estén dispuestos a recibirlo. A través de herramientas como la educación, la formación, el aprendizaje, el pensamiento reflexivo o el autocuestionamiento, es posible lograr grandes cambios no solo para los animales, sino también para cada uno de nosotros en la esfera individual.

Los animales también tienen derechos, aunque el ser humano se empeñe sistemáticamente en no reconocérselos, y en mantener un estatus de cosificación para ellos. Por eso, en TLQHD, se habla de animales, derecho y ética. 

TLQHD y los derechos de los animales

Tras lo que hay detrás tiene un gran reto por delante, y es lograr que las personas cambien su forma de ver a los animales, y su manera de relacionarse con ellos. Nuestra relación con ellos ha estado basada siempre en la concepción de estos como herramientas (de consumo, de diversión, de compañía, de trabajo…). Pero, que eso haya sido así siempre, no significa que sea lo correcto, y que no se deba cambiar. 

¿De verdad crees que ellos se diferencian tanto de nosotros?

¿Has pensado alguna vez lo que hay detrás de…?

La compraventa de cachorros

«Él nunca lo haría.» «Adopta, no compres.» ¿Te suenan estas campañas de concienciación? Cada año, más de 100.000 animales (perros y gatos) son encontrados en las calles de nuestro país, abandonados o perdidos. A su vez, el negocio de la compraventa de cachorros genera millones de beneficios al año, pese a las condiciones en las que se crían y se venden gran parte de esos animales. En muchas ocasiones, procedentes de fábricas de cachorros (puppy mills) situadas en Europa del Este, que mantienen a los cachorros y a sus  madres en unas condiciones contrarias al bienestar de los animales, y los transportan y venden incumpliendo la normativa vigente. Si tu decisión es comprar, infórmate siempre antes de adquirir un animal. Busca opiniones, reseñas, asegúrate del origen de los animales, y pide garantías.

Los espectáculos con animales

Circos, acuarios, zoológicos… ¿has pensado alguna vez de dónde vienen los animales utilizados para exhibición? ¿crees que son felices con las vidas que les obligan a llevar? Cuando asistimos a este tipo de lugares y financiamos estos negocios, estamos apoyando, entre otras cosas, el tráfico ilegal de especies. Los zoológicos tal y como están creados hoy en día no son santuarios ni refugios de conservación de especies. Son empresas que utilizan las vidas de estos animales con fines estrictamente comerciales. Por eso, antes de acudir a este tipo de lugares y asistir a espectáculos en los que se utilizan animales, es importante siempre pensar previamente si esa actividad que vamos a consumir respeta o no la naturaleza de esos animales, y si las condiciones en las que viven tienen algo que ver con las que tendrían si estuviesen en libertad. Seguramente, la respuesta a estas preguntas será siempre: NO.

La industria ganadera

Vacas, bueyes, cerdos, conejos, gallinas, ovejas, cabras, patos, pollos… y no olvidemos a los peces. ¿Te has preguntado alguna vez como viven y mueren los millones de animales que son utilizados para consumo humano? La ganadería industrial es hoy en día la mayor responsable del sufrimiento y maltrato animal. Pese a tener unos estándares de bienestar animal impuestos por normativa europea (insuficientes, pero existentes), los mismos no se cumplen de forma estricta, y día a día salen a la luz investigaciones llevadas a cabo por entidades de protección animal, que revelan las prácticas de crueldad y maltrato a las que son sometidos estos animales. Cambiar nuestra forma de relacionarnos con los demás animales debería incluir, necesariamente, una reflexión sobre aquellos que se utilizan para consumo humano, y que como consecuencia de la tradición y la costumbre, han sido relegados a una categoría de mercancía. ¿No crees que siente por igual una vaca, un cerdo o un perro? 

La tenencia de animales exóticos

Seguro que recuerdas determinadas especies de animales poco vistas hasta entonces, y que en un momento dado se pusieron de moda. Tener animales exóticos es un grave error, y a medio y largo plazo termina perjudicándoles a ellos, a las personas, y al planeta. Los animales exóticos que son vendidos para servir a las modas del mascotismo provienen, en su mayoría, del tráfico ilegal de especies, lo que significa que para que las personas puedan comprarlos, han sido secuestrados de sus hábitats naturales, y en función de la especie, sus madres o compañeros de grupo han sido asesinados. Las personas se deciden a comprar animales exóticos, sin pararse a pensar en si esas especies pueden vivir plenamente felices en un entorno que no es el suyo, o si sus necesidades biológicas pueden ser adecuadamente atendidas por parte de particulares. Por la desinformación, tampoco se cuentan en muchas ocasiones con los permisos administrativos necesarios para su tenencia, lo que genera que los mismos sean abandonados o decomisados, suponiendo un futuro incierto para estos animales.  ¿De verdad crees que vale la pena someter a esos animales a una vida de infelicidad, por un capricho del ser humano?

El turismo con animales

Un turismo responsable es aquel que se lleva a cabo respetando al planeta pero también a los animales. Son muchos los destinos turísticos que ofrecen actividades con animales, porque el reclamo de quienes acuden es, todavía, demasiado alto. Subir en un elefante en Tailandia o visitar el parque de Timanfaya encima de un camello en Lanzarote pueden ser actividades ilusionantes, por lo que supone estar cerca de animales salvajes. Pero… ¿has pensado alguna vez qué supone eso para ellos? Las actividades con animales salvajes que implican un contacto directo con el ser humano requieren de una domesticación previa de esos animales (a través de prácticas violentas y métodos crueles) , y de una anulación de sus instintos y necesidades más básicas, condenándolos a una vida en perpetua cautividad. 

Avanzar en la protección animal también implica dejar a un lado aquellas actividades en las que, de forma completamente innecesaria, los animales son utilizados para satisfacer los deseos del ser humano, causándoles a ellos un gran sufrimiento que, en ocasiones, puede no ser perceptible a simple vista, pero existe.

No olvides que… plantearse las cosas es el primer paso para cambiarlas.