Situación legal de las especies exóticas en España: adquisición y tenencia como animales de compañía (I)

Una aproximación al concepto de especie exótica…

Seguro que en algún momento habrás conocido a alguien que, un día de repente, te dijo que había comprado una tortuga, un ave, un reptil o un mamífero poco común en España que tú no conocías o bien nunca habías visto en primera persona. También puede ser que seas tú quien en algún momento has tenido algún animal exótico en tu casa y te suene un poco de qué hablamos cuando nos referimos a especies exóticas.
Suele considerarse animales exóticos a aquellas especies que no son autóctonas de nuestro país, que por su propia naturaleza no son animales domésticos sino silvestres o salvajes, y que en su mayoría llegan a nuestro país como consecuencia de la compra por parte de particulares que deciden tenerlos como animales de compañía. Muchas veces, son especies muy concretas las que se ponen de moda y de repente su presencia se vuelve muy abundante.

Pensemos, por ejemplo, en el caso de los hurones, las cotorras, los erizos o los cerdos vietnamita. Animales que antes no estaban en España, y que, sin duda, llegaron para quedarse… y ¡vaya si se han quedado! El hurón tuvo mejor suerte que las cotorras, los erizos o los cerdos vietnamita, porque estos últimos, actualmente son considerados especie exótica invasora. ¿Sabes qué significa esto y el por qué esto es así?

Dada la dificultad de abordar una materia tan extensa como esta en un solo artículo, hoy vamos a introducirnos en la regulación de las especies exóticas a nivel normativo y en el próximo artículo, analizaremos y reflexionaremos sobre la problemática y las consecuencias derivadas de la tenencia de este tipo de animales. Así que… ¡no te lo pierdas!

Situación legal en España

Para empezar a abordar el tema y como punto de partida, debemos saber que en España la tenencia de animales exóticos no está prohibida pero sí regulada en determinados aspectos, y resulta fundamental conocer la normativa y la regulación para cumplir con las obligaciones que impone la Administración, así como para no vulnerar otras normas en materia de especies protegidas o de especies exóticas invasoras.

Suele ocurrir que las personas se pierdan entre tanta normativa estatal, autonómica y municipal, y que en muchas ocasiones resulte francamente complejo poder saber cuál es exactamente la normativa aplicable a determinados supuestos y cuál es la forma correcta de actuar.

A nivel normativo, en España está en vigor la Ley 50/1999, de 23 de diciembre, sobre el Régimen Jurídico de la Tenencia de Animales Potencialmente Peligrosos. Esta Ley estatal se creó con la finalidad de regular la tenencia de todos aquellos animales que pertenecen a la fauna salvaje, que son utilizados como animales domésticos o de compañía, y que por sus características morfológicas tienen la capacidad de causar la muerte o producir lesiones a las personas, a otros animales, o de causar daño a las cosas. Esta Ley fue desarrollada por el Real Decreto 287/2002, de 22 de marzo.

Estas dos normas no aplican a todos los animales salvajes, sino solo a aquellos que, por sus características, tengan capacidad de causar la muerte, lesionar o herir a personas, animales o cosas. Por tanto, si la especie exótica adquirida (pensemos en un pájaro, o en algún tipo de reptil o anfibio de pequeño tamaño que tampoco es venenoso), no se le aplicará lo dispuesto en esta normativa. Pero, si el animal adquirido sí es potencialmente peligroso, entonces deberá cumplirse con las obligaciones, prohibiciones y medidas de seguridad que establece esta normativa. Entre las más importantes, se señala la obligación de obtener una licencia administrativa con carácter previo a tener al animal, tener contratado un seguro de responsabilidad civil, inscribir al animal en el Registro de Animales Potencialmente Peligrosos, etcétera.

En España también existe la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, de patrimonio natural y de la biodiversidad, que establece el régimen básico de la protección, conservación y restauración de la biodiversidad en nuestro país. Esta ley es muy importante, porque ella introdujo la creación del Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras (desarrollado por el Real Decreto 630/2013, de 2 de agosto), que analizaremos con detenimiento en el próximo artículo.

Conocer la existencia de este Catálogo es sumamente importante, porque en él se incluyen todas las especies y subespecies exóticas que, tras estudios técnicos y científicos, se considera que constituyen una amenaza grave para las especies autóctonas, los hábitats o los ecosistemas. Esto significa, que todas las especies (ya sean fauna o flora), incluidas en este catálogo, están sujetas a unas medidas de seguridad que esencialmente versan sobre la prohibición desu posesión, transporte, tráfico y comercio, sin perjuicio de las excepciones que se contemplen para otros supuestos en materia de investigación, salud o seguridad.

Por tanto, todas aquellas personas que tengan en sus hogares a alguna especie exótica considerada legalmente como invasora deben tener la autorización administrativa correspondiente por haberla solicitado en su momento, cuando se las incluyó en el Catálogo. Habitualmente, cuando esto ocurre, los particulares deben firmar una declaración responsable en la que solicitan autorización para seguir teniendo a esas especies como animales de compañía, pero comprometiéndose a no utilizarlos para comercio, reproducción o cesión, y por supuesto, teniéndolos debidamente identificados e inscritos en el correspondiente Registro de Animales.

Por otro lado, en el ámbito normativo, habida cuenta que las Comunidades Autónomas también tienen competencia para legislar en materia de animales, y sin perjuicio de lo establecido en la normativa estatal, debe tenerse siempre presente que es muy probable que, en cualquier materia, siempre exista normativa autonómica y municipal que debemos conocer. Cuando se trata de asuntos relativos a animales, suele ser muy recomendable por su utilidad, es acudir a la Ley de Protección Animal de la Comunidad Autónoma en la que resida el particular y vaya a residir el animal que se pretende tener, para ver cuál es la normativa específica. Con un simple ejemplo, entenderás la importancia de contar con esta información: la Ley estatal 50/1999, de 23 de diciembre, mencionada anteriormente, no prohíbe la tenencia de ningún tipo de animal exótico o potencialmente peligroso, pero en la Comunidad Autónoma de Madrid tienen una Ley de Protección de los Animales de Compañía que prohíbe tener determinadas especies de animales. Concretamente, se señala de forma específica la prohibición de tener:

1) Artrópodos, peces y anfibios cuya mordedura o veneno pueda suponer un riesgo grave para la integridad física o la salud de las personas y animales;

2) Especies de reptiles que sean venenosas y/o que superen los 2 kg de peso, cocodrilos y caimanes;

3) Se prohíbe explícitamente la tenencia de cualquier tipo de primate o de especies de mamíferos que en estado adulto alcancen o superen los 10 kg de peso.

Por tanto, como ves, es fundamental no quedarse solo con lo que dispone una sola normativa, sino que debemos tener presente que a nivel autonómico o municipal también puede haber particularidades que nos afecten a la hora de decidir tener un tipo de animal u otro.

En las Islas Canarias, por ejemplo, también aplica una legislación específica en atención a la singularidad de su ecosistema y a la necesidad de proteger todavía más si cabe la biodiversidad de las islas. En este sentido, el Real Decreto 216/2019, de 29 de marzo, introduce un listado de especies exóticas invasoras preocupantes para la región ultraperiférica de las islas Canarias, lo que significa que se restringe la posibilidad de introducirlas, mantenerlas, criarlas o liberarlas en las Islas Canarias. En este listado se incluye a animales como la iguana común, distintos tipos de camaleones, dragones, lagartos, cotorras, mofetas, suricatos, ratas gigantes, erizos o mangostas.

A nivel municipal, se tratará de acudir a la página web del Ayuntamiento en cuestión, y buscar si existe alguna Ordenanza sobre tenencia de animales de compañía, convivencia con animales, o especies exóticas invasoras. Hoy en día, gracias a internet, esto es algo relativamente sencillo.

Especie exótica VS especie exótica invasora

Si te has fijado en la terminología utilizada hasta ahora, habrás atisbado que debemos diferenciar entre especie exótica y especie exótica invasora. Cualquier especie exótica adquirida como animal de compañía y mantenida en un domicilio, que posteriormente es liberada en el medio natural, puede llegar a convertirse en especie exótica invasora, porque el problema principal radica en que estas especies no son originarias de nuestro país, por tanto, su presencia en el ecosistema supone un factor de cambio para las especies que sí son autóctonas. Es por ese motivo que resulta fundamental que las personas comprendan que nunca deben abandonar o soltar en el medio natural especies exóticas y que, además, es fundamental poner todos los recursos y mecanismos posibles para evitar su huida o extravío, porque si alguno de estos dos escenarios se produce, lo más probable es que esa especie termine incluida en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras.

En atención a todo lo expuesto anteriormente, podríamos pensar que, si una especie no está incluida en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras y su tenencia tampoco está prohibida por ninguna otra normativa autonómica o municipal, en España es legal tener cualquier tipo de animal exótico. Pero, debes saber que no es así, puesto que todavía hay una salvedad más que es importante que tengas en cuenta: la normativa internacional.

Entendamos la problemática para poder actuar

Actualmente son muchas las especies de animales que se encuentran en una situación crítica. Muchas poblaciones de animales silvestres se encuentran amenazadas y su supervivencia pende de un hilo. La destrucción de sus hábitats, la caza furtiva, el tráfico de especies, el comercio internacional de especies o especímenes silvestres o la modificación de las condiciones climáticas son algunos de los factores que están afectando de forma directa a la supervivencia de muchas especies de animales. Por eso, si te estás planteando adquirir un animal de una especie exótica, debes saber que a nivel internacional rige la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (la CITES). Este acuerdo internacional (del que España es parte), regula las normas aplicables al comercio de especies y especímenes de fauna y flora silvestre, fijando unos criterios en función del estado en el que se encuentren las poblaciones de ese tipo de especies de animales. Por tanto, si una especie se encuentra en grave peligro de extinción actualmente y está incluida en la CITES, ostentará la protección más elevada en la Convención y su comercio estará prohibido, salvo excepciones muy estrictas.

Actualmente casi unas 6.000 especies de animales están amparadas por la CITES, y para conocer en qué categoría de protección se encuentran, es preciso acudir a los Apéndices de la Convención (es decir, a los listados), buscar la especie por su nombre científico y ver cuál es su grado de protección.

A diferencia de otros países, en España no existe una ley específica que diga qué especies de animales están permitidas legalmente y cuáles no. España sigue el sistema del “Listado Negativo”. Es decir, lo único que tenemos es un listado incluido en el Catálogo de Especies Exóticas Invasoras que dice cuáles son los animales que NO ESTÁ PERMITIDO TENER como animales de compañía, por considerarse especies invasoras. Lo mismo ocurre con los ejemplos que hemos visto de Madrid y Canarias, donde mediante una norma también regulan en un listado qué animales está prohibido tener como animales de compañía o introducir en el territorio autonómico. Por ende, todas aquellas especies de animales exóticos que no estén incluidas en esos listados, se entiende que su tenencia está permitida, bajo el cumplimiento de ciertos requisitos, obligaciones o medidas específicas.

Este mecanismo resulta evidente que no ha resultado demasiado efectivo para controlar qué animales de fauna silvestre entran en nuestro país para ser mantenidos como animales de compañía. Es por eso por lo que, hace mucho tiempo expertos piden que en España se implemente el mecanismo contrario: el del Listado Positivo. La Coalición para el Listado Positivo es una ONG internacional formada por entidades de protección animal que trabajan desde hace mucho tiempo por la protección de los animales exóticos y piden que, a raíz del auge en la tenencia de animales exóticos no domesticados como animales de compañía, y a fin de suplir la laguna existente por la falta de normativas que controlen y limiten el comercio y la tenencia, se cree ese Listado Positivo para proteger a los animales exóticos que se adquieren, a la fauna autóctona de nuestro país, y al medio ambiente y a las personas.

En la línea también de los pronunciamientos del Parlamento Europeo sobre la Estrategia de Biodiversidad 2030, a través de la famosa Ley estatal de Protección, Derechos y Bienestar de los Animales que en principio se aprobará próximamente, pretende cambiarse ese sistema de regulación -o mejor dicho, de no regulación-, para pasar a regular esta materia a través de la forma del Listado Positivo. Esto significa que se creará un listado en el que se incluirán las especies de animales que SÍ ESTÁ PERMITIDO TENER como animales de compañía. La tenencia, cría, venta, intercambio y comercio de todas aquellas especies de animales que no estén incluidas en ese listado, estará prohibida.

Los criterios para decidir qué animales se incluirán o no en ese listado serán diversos: protección de esos animales; evidencias de que su manejo y cría en cautividad es posible y adecuado; que no supongan una amenaza para el medio ambiente o la seguridad de las personas, o que resulte seriamente dudoso que ese tipo de especies puedan adaptarse a la cautividad.

No obstante, habida cuenta que esta ley todavía no está aprobada y que, en cualquier caso, de aprobarse, ese Listado deberá ser desarrollado reglamentariamente, no debemos caer en el error de difundir información no certera sobre qué especies podrán tenerse o no como animales de compañía, pues es información que todavía no se tiene, y que en cualquier caso, es evidente que ese listado no afectará a animales ya ampliamente domesticados y habituados a convivir con nosotros.

Expuesto todo lo anterior, la pregunta final es… Entonces, ¿En España está prohibido o permitido tener animales exóticos? Y la respuesta resulta ser: depende.

1) Hasta que no se apruebe la Ley de Protección, Derechos y Bienestar de los Animales y se cree ese Listado Positivo, dependerá de la Comunidad Autónoma o del Municipio en el que te encuentres, habida cuenta que en cada territorio puede existir una normativa distinta.

2) Y si la situación es que no hay tal prohibición específica en el lugar en el que vives, tendrás que consultar el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras para ver si la especie de animal que deseas tener está incluida o no en este catálogo. Si está incluida, lamento decirte que no podrás tenerla.

3) Si no lo está, a continuación, tendrás que informarte si ese tipo de animal se considera especie protegida por la CITES. Animales como el turón patinegro americano, el pangolín, diversas especies de monos como el mono araña, los titíes o los tamarinos, y distintas especies de cotorras, papagayos, periquitos y loros, se encuentran en el Apéndice I de la Convención -es decir, el listado con el nivel más alto de protección-. Esto significa que el comercio de este tipo de animales se autoriza exclusivamente bajo circunstancias excepcionales, que por supuesto, no son la tenencia por parte de particulares como animal de compañía. Quien posea una especie sin la autorización administrativa y el permiso CITES, se enfrenta a graves sanciones administrativas y, por supuesto, a la incautación de esos animales.

4) Si esa especie de animal tampoco está protegido por la CITES ni prohibido su comercio, en principio podrás tenerla, siempre que cumplas con la normativa administrativa aplicable. No obstante, la última pregunta -y no por ello la menos importante- que deberías hacerte antes de decidirte finalmente por su adquisición, es: ¿es adecuado que tenga esta especie exótica como animal de compañía?

Si quieres que te ayude a responder a esa pregunta… ¡NO te pierdas el próximo artículo!

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